La accesibilidad no es solo una opción, es un derecho. Para las personas sordas, implica contar con subtitulación en vídeos, intérpretes de lengua de signos en eventos y atención accesible en servicios públicos y privados. Sin estas herramientas, su acceso a la información y participación social se ve gravemente limitado.

Sin subtítulos, miles de personas sordas quedan excluidas. Son esenciales para garantizar el acceso a la información, el entretenimiento y la educación

La lengua de signos es la vía de comunicación natural para muchas personas sordas. Sin intérpretes, se vulnera la igualdad de acceso a la información y a los servicios.

Amplifican el sonido de forma clara. Su implementación en espacios públicos como teatros, cines, oficinas y transporte facilita la participación y la autonomía de las personas con pérdida auditiva.
Estos son solo algunos ejemplos de las muchas barreras comunicativas que enfrentan las personas sordas cada día. Si has vivido una situación similar o conoces otras dificultades, ¡hazlo visible y ayúdanos a exigir cambios!
Si te has encontrado con estas barreras, cuéntanos tu experiencia. Queremos hacer visible la falta de accesibilidad y exigir soluciones.