Cada 27 de junio, se conmemora el Día Internacional de las Personas Sordociegas, una fecha impulsada por las Naciones Unidas para visibilizar los derechos, las necesidades y las capacidades de las personas con esta discapacidad única y con frecuencia invisibilizada.
La sordoceguera no es la suma de una discapacidad visual y una auditiva: es una condición específica que implica importantes retos en la comunicación, el acceso a la información, la movilidad y la autonomía.
Las personas sordociegas requieren apoyos personalizados, entornos accesibles y profesionales formados en sistemas de comunicación alternativos como la lengua de signos táctil o el sistema dactilológico.
En este día, desde FAPAS CyL alzamos la voz para dar visibilidad al colectivo de personas sordociegas y para reivindicar sus derechos fundamentales: el acceso a la comunicación, a la información, a la autonomía y a una vida digna.
