Desde FAPAS CyL nos hacemos eco de la noticia publicada por el Diario de León en la que se trata un tema de especial importancia que FAPAS CyL viene demandando desde su origen. Anaís, una niña de Ponferrada, que es sorda profunda y su única vía de comunicación es la lengua de signos, tan solo cuenta con 10 horas de intérprete en el aula, de las 30 horas necesarias.
Esta situación vulnera claramente los derechos de Anaís según la ley 27/2007 de 23 de octubre, que reconoce las lenguas de signos españolas y regula los medios de apoyo a la comunicación de las personas sordas. No poder alcanzar los contenidos diarios y no poder comunicarse con sus compañeros por no disponer de ILSE, afecta tanto al desarrollo académico como al personal, ya que se somete a la joven a un aislamiento continuado en el aula.
Este hecho, es uno más de una larga lista de casos a los que se enfrentan los niños y jóvenes sordos de Castilla y León, donde, año tras año, nos encontramos la misma situación: comienza el curso escolar y no cuentan ni con los recursos humanos necesarios ni las horas suficientes para completar el horario, poder seguir las clases en su totalidad y tener una educación de calidad. La falta de recursos por parte la Junta de Castilla y León, así como la falta de supervisión al cumplimiento del pliego hacen que un servicio imprescindible para este alumnado sea deficiente.
FAPAS CyL invita a la Junta de Castilla y León y a la Consejería de Educación a realizar una reflexión profunda sobre la situación. Ofrecemos nuestra experiencia y apoyo para buscar una solución urgente para solventar este problema.
